Habíamos vuelto de Kenia un Viernes y ya me había dicho mi tio el sábado que se tenía que ir a Durban el Sábado. Durban es la como la segunda ciudad en turismo y la tercera o cuarta en tamaño, depués de Johannnesburgo, Ciudad del Cabo y tal vez Pretoria, aunque entre estas dos no sabría decir cual es mayor. Me dijo mi tio que si quería les podía acompañar y me quedaba en el coche con LEBO durante las reuniones a las que tuvieran que ir. Y por supuesto, accedí. El viaje desde Pretoria son más o menos 3 horas y media ó 4. Pero se pudieron resisitir facilmente con la motivación de llegar a una ciudad completamente nueva para mi.
Durban, diría yo, se podría comparar un poco con Miami. No es ni mucho menos tan grande pero esta claro que de lo que vive es de la playa de agua caliente que baña sus costas. Una fila de inmensos hoteles no te dejan ver desde la playa los edificios del centro de la ciudad, que también tenía y basatante importante. El primer dia fuimos a comer al club de golf de ahí, de Durban, que frecuentaba el consul honorario que fue el que nos llevo. Se me ha olvidado decir que al igual que en Pretoria hay mucho Afrikaans y en Ciudad del Cabo muchos Coloureds, en Durban se ven muchísimos Indios. Ahora me daba cuenta de por que la llaman la Nación Arcoiris. No solo es que haya blancos y negros (que ya es muy inusual en África) sino por la cantidad de gentes de otras razas que ahora también son sudafricanos. Indios, coloureds e incluso chinos completan una lista de alguna raza más.
Por supuesto, la comida que comimos en el club de golf era india. Lo que yo no sabía es que en lo que se basa este tipo de comida es en el picante y en las especias. Me tomé un arroz con curry y una carne que ahora no recuerdo el nombre del animal. El curry lo tomé por que no te puedes ir de un restaurante indio sin probar el curry, según me enteré. Yo ante estas experiencias en este verano funcionaba así: Si hay algo que no voy a volver a hacer, hay que hacerlo ahora. Por eso tomé el curry indio, el cocodrilo en Kenia, y muchas otras cosas que dudo que vuelva a hacer en la vida. Pues eso, que lo probé y me salía fuego de la boca.
Otra cosa curiosa de Durban es que han empezado ha construir un estadio de fútbol en el que se jugarán algunos partidos del mundial del 2010, que es en Sudáfrica. Lo raro es que cuando te enseñan el boceto que ponen en las revistas y en las propagandas para promocionar el Mundial de como quedarí acabado, se ve una foto preciosa con el Océano Índico detras. Eso es verdad y tiene unas vistas preciosas. Lo que no figura es que casi se tocan pared con pared éste, y el estadio de Rugby de los Sharks, el equipo de Durban. Seguro que hay alguna razón, pero yo me preguntaba por qué no retransformaban ese estadio sólo para el Mundial, como una estadio de Fútbol. La verdad es que el que están construyendo es muy bonito, blanco, pero es una cosa que resulta extraña.
Esa noche fuimos a ver una ópera en ruso (ya sabeis que en estas “Becas Gil-Casares” no falta de nada) y a cenar a un retaurante hispano llamado “cubaña” en el que se comía tortilla de patatas y otras comidas típicas de los paises de habla hispana. No estuvo mal.
A la mañana siguiente salimos de Durban hacia “Zululand” a otra reunion a la que mi tio tenia que asistir. Seguidamente hicimos un viaje observando a un lado y a otro un precioso paisaje sudafricano hacia un pueblecito con nombre de lider “Afrikaner” llamada Piet Retief en el que íbamos a pasar noche para, por la” mañanita” (como decían los guineanos de mi clase) ir a ver la mina de carbón que Fenosa tiene instalada ahí. La verdad es que de la mina hay poco que contar. Todo se ve perfectamente en las fotos. Es una experiencia bastante diferente y única. Las fotos estan en la página de al lado.












































